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RAFAEL ALBERTI (1902-1999)

Escrito por Museo del Escritor.

Hoy es turno de Hablar del dramaturgo español, Rafael Alberti, quien en sus primeros años de vida artística se dedicó a la pintura, pero después concentró su quehacer artístico en la literatura, primordialmente en la poesía y la dramaturgia, un escritor cuyas temáticas abordaban la necesidad de libertad y la defensa de una España Republicana. Con motivo del aniversario de su nacimiento, este 16 de diciembre lo recordamos haciendo un breve recuento de su vida y obra.

“La libertad no la tienen los que no tienen su sed”

Rafael Alberti

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Rafael Alberti nació en  el Puerto de Santa María (Cádiz) la madrugada del 16 de diciembre de 1902. Creció en esa comunidad e ingresó al Colegio San Luis Gonzaga, perteneciente a la orden de los jesuitas. A la edad de 15 años se trasladó con su familia a Madrid, donde comenzó a empaparse del ambiente cultural tras visitar el afamado Museo del Prado. En 1920 murió su padre, este acontecimiento marcó su vida y lo motivó a desarrollar aún más su gusto por la literatura, la pintura y  las artes. Sin embargo, es en 1921 cuando comenzó a darse cuenta que su nicho se encontraba en la literatura, propiamente en la poesía; es a partir de este momento que su quehacer literario se volvió una tarea constante y duradera.

Alrededor del año 1922, Alberti concentró su trabajo en la pintura, exponiendo sus obras en el Ateneo de Madrid, pero al mismo tiempo comenzaba a acrecentar su pasión por la poesía y fue en este periodo que publicó sus primeros versos en la revista Horizonte.

Al año siguiente, por motivos de salud, se trasladó a la sierra de Guadarrama, donde escribió Mar y Tierra, su primer libro, título que más tarde sería convertido en Marinero en Tierra y que recibió el 1924 el Premio Nacional de Literatura.

Después del éxito de Marinero en Tierra, publicó en 1927 Al alba del alhelí. Que conservaba la misma forma que sus obras anteriores, sin embargo en  1929 hubo un cambio importante en su poesía tras sacar a  la luz Cal y canto.De ese mismo año es Sobre los ángeles, considerada su obra maestra, en el que aborda una alegoría entre los ángeles, quienes representan fuerzas dentro del mundo real.

De acuerdo con información de la biblioteca virtual Cervantes, el autor inició la década de 1930 contrayendo matrimonio con la escritora María Teresa de León, con quien fundaría en 1934 la revista revolucionaria Octubre. Mismo año en el que publica la farsa revolucionaria Farsa de los Reyes Magos.

Un año más tarde, viajó a nuestro país, lugar en el que conoció a pintores famosos como Siqueiros, Diego Rivera y Orozco. Fue en México donde publicó Verte y no verte y el libro Poesía (1924-1930) gracias a la revista Cruz y Raya.

Rafael Alberti simpatizó con el Partido Comunista, al que se afilió en 1931, sus ideales estaban bien definidos y gran parte de sus textos los contenían, razón por la cual terminada la guerra civil española, y ante la derrota del gobierno  republicano, Alberti salió de su país natal, dirigiéndose al exilio en Buenos Aires, Argentina, y no fue sino hasta el 27 de abril de 1977 que regresó a España y por un periodo corto de tiempo ocupó un puesto como diputado del PCE, sin embargo a los pocos meses lo abandonó para seguirse dedicando a la poesía.

El amor que el autor tenía hacia el mar lo acompañó a lo largo de su vida y lo manifestó muchas veces, no sólo con textos como Marinero en Tierra, sino con diversos versos, poemas, frases e incluso en entrevistas, recordemos que Alberti nació en un puerto, razón por la que quería morir cerca del mar.

“Si mi voz muriera en tierra, llevadla al nivel del mar y dejadla en la ribera.”

El autor tuvo la muerte que esperaba, el 28 de octubre de 1999 falleció mientras se encontraba en Ora Marítima, su casa en el Puerto de Santa María, uniéndose así nuevamente con el mar.

“Yo no quiero morir en tierra: me da un pánico terrible. A mí, que me encanta volar en avión y ver pasar las nubes, me gustaría que un día el aparato en el que viajo se perdiera y no volviera. Y que me hicieran un epitafio los ángeles. O el viento”

Rafael Alberti