• sl.001
  • sl.001
  • sl.001
  • sl.001
  • sl.001
  • sl.001
  • sl.001
  • sl.001
  • sl.001
  • sl.001
  • sl.001
  • sl.001
  • Faro del Saber Bicentenario Parque Lira
  • Edgar Allan Poe
  • Carlos Fuentes - Alejo Carpentier
  • José Agustín - Gabriel García Márquez
  • Centro Mexicano de Escritores
  • Centro Mexicano de Escritores
  • Julio Cortázar
Imprimir
PDF

OSCAR WILDE (1854-1900)

Escrito por Museo del Escritor.

“Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista.”

Cerramos este mes de noviembre recordando a uno de los más grandes escritores europeos, el controvertido y talentoso Óscar Wilde, quien falleció el 30 de noviembre de 1900; a más de cien años de su muerte sus textos siguen vigentes, por lo que hoy el Museo del Escritor se complace en recordar al autor de El retrato de Dorian Gray con esta pequeña reseña de su vida.


alt

"Para la mayoría de nosotros, la vida

verdadera es la vida que no llevamos"

 

El novelista, poeta, dramaturgo y crítico literario de origen irlandés, nació   el 16 de octubre de 1854 en una casa de la calle Westland Row, en Dublín, Irlanda. Óscar fue el segundo de los tres hijos del matrimonio Wilde, quienes eran protestantes. Su padre fue el destacado médico Sir Williams Robert Wills Wilde quien se caracterizó por su trabajo filantrópico y su madrefue Jane Francesca Elgee, una exitosa escritora cuyo pseudónimo era Speranza.

Óscar  y su familia vivieron en MerrionSquare, una zona residencial de moda, donde fue educado hasta los nueve años, posteriormente ingresó en la Portora Royal School de Enniskillen, en 1864, donde permaneció siete años. Durante este periodo falleció su hermana menor Isola, acontecimiento que inspiró a Wilde a escribir el poema Requiescat.

En esta etapa de su vida ya se dedicaba a escribir y había encontrado en la literatura su mejor quehacer, para octubre de 1871 ingresó en el Trinity College de Dublín, donde centró su educación en el estudio de los  clásicos y ganó la “Medalla de Oro Berkeley".

A finales de 1974 gracias a una beca ingresó al Magdalen College, de Oxford, mientras estudiaba en este colegio recibió la noticia de la muerte de su padre en abril de 1876. En este tiempo escribió el poema Ravenna por el que le otorgaron el "Oxford Newdigate Prize" en junio de 1878, cinco meses después se graduó en Artes con excelentes notas. Poco después regresó a Dublín lugar en el que conoció a Florence Balcome, mujer de la que se enamoró, sin embargo ella inició una relación con BramStoker. En cuanto se enteró de la relación amenazó con dejar el país y así fue, en 1878 abandonó Irlanda y sólo regresó por cuestiones laborales dos veces. Su nueva residencia fue compartida por Londres, París y Estados Unidos.

En Londres se enamoró nuevamente, esta vez de Constance Lloyd, hija de Horace Lloyd, consejero de la reina, con la que se casó el 29 de mayo de 1884. Con las 250 libras de dote de Constance la pareja vivió bajo relativos lujos, un año después de la boda naciósu hijo Cyril, y al año siguiente en el mes de noviembre nació Vyvyan.

“La educación es una cosa admirable, pero es bueno recordar que nada que valga la pena saber, se enseña.”

Como escritor Wilde siempre encuadró su obra dentro de la defensa del arte, debido a su formación académica y su forma de pensar se identificó con autores como John Ruskin y Walter Pater, quienes defendían la importancia del arte. Wilde fue desde joven un personaje excéntrico, que resultó incómodo incluso para personas que lo rodeaban. Fue un portavoz del esteticismo que trabajó en distintas actividades de difusión literaria alrededor del mundo, especialmente durante un famoso ciclo de conferencias en Estados Unidos y Canadá  en la década de 1880, posteriormente regresó aGran Bretaña  donde trabajó como periodista. De 1887 a 1889 trabajó como revisor para la Pall Mall Gazette de 1887 a 1889 y posteriormente se convirtió en editor de  la revista femenina Woman's World. Wilde era conocido por su obra y su ingenio, así como su vestir extravagante, características que lo ayudaron a convertirse en una de las mayores personalidades de su tiempo.

Cerca de la década de 1890 Wilde ya era un escritor que había consolidado su carrera tras la publicación de textos como su novela El retrato de Dorian Gray (1891), el cuento El príncipe feliz y otros cuentos (1888) así como las obras teatrales Salomé (1894)  y La importancia de llamarse Ernesto publicada 1895, año en el que Wilde se convirtió en el centro de atención gracias a un escándalo, tras iniciarse un proceso judicial en su contra por sodomía, Wilde fue acusado de este cargo por el marqués de Queensberry, padre de Lord Alfred Douglas, íntimo amigo del autor. El juicio fue celebrado en mayo de 1895 y se le declaró culpable, condenado a dos años de trabajos forzados. Esta situación afectó física y emocionalmente al autor, su experiencia dentro de la cárcel quedó plasmada en dos textos, primero en la extensa carta De Profundis, la cual bañada en resentimiento fue dirigida a Lord Alfred Douglas, carta en la que al final, después de expresar todos sus sentimientos hacia el Lord, Wilde le expresa su perdón. Finalmente el segundo texto resultante de esta estancia es  el poema The Ballad of Reading Gaol, que surgió gracias al ahorcamiento de un compañero de prisión del autor.

Tras salir de prisión decide jamás regresar a la vida inglesa, por lo que pasa el resto de sus días en Paris, viviendo bajo el falso nombre de SebastianMelmoth, es allí donde por medio de un sacerdote de Allí, y de la Iglesia de San José, cambió su religión al catolicismo, fe que conservó hasta sus últimos días. Wilde murió el 30 de noviembre de 1900 en el Hotel d'Alsace, ubicado en el número 13, de la  rue de BeauxArts en París, hoy en día ese Hotel fue reemplazado por L'Hotel, donde los huéspedes pueden alojarse en la habitación número 16, la que ocupó Oscar Wilde.

 

“He dicho que tras el Dolor hay siempre Dolor. Aún más sensato sería decir que tras el dolor hay siempre un alma. Y burlarse de un alma dolorida es una cosa horrenda. No puede ser hermosa la vida de quienes lo hagan. En la economía extrañamente simple del mundo, solo se obtiene lo que se da, y a los que no tienen imaginación bastante para traspasar la mera cáscara de la cosa y apiadarse ¿Qué piedad puede dárseles sino la del desprecio?”

De Profundis, Oscar Wilde