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Juan Ramón Jiménez

Escrito por Museo del Escritor.

En Resistencia al Olvido es el turno del poeta español y Premio Nobel de Literatura, Juan Ramón Jiménez, quien nació en Moguer, Huelva el 23 de diciembre 1881, lugar en el que vivió hasta su adolescencia. Después se trasladó a Sevilla con la idea de formarse como pintor y abogado, razón por la cual estudió derecho en la universidad de esta ciudad, pero nunca terminó la licenciatura ya que las artes ocuparon su tiempo, espacio y corazón, atraído especial
mente por la pintura y la poesía.

Su carrera como poeta se potencializó especialmente en 1900, cuando decidió trasladarse a Madrid, lugar donde se vio influenciado y motivado por grandes poetas como Rubén Darío. En este mismo año y lugar publicó sus dos primeras obras: Nínfeas y Almas de Violeta. Sin embargo, al igual que muchos autores, se vio obligado a salir de su país debido a la Guerra Civil Española, situación que lo llevó a vivir en el continente americano en países como Estados Unidos, Cuba y Puerto Rico.

Fue un autor que contemplaba la soledad y la manifestaba siempre en sus poemas, pero en el ámbito sentimental, el matrimonio del autor fue de suma importancia para su vida y obra, en sus poesías se encontraba implícito el gran amor que tenía por Zenobia, traductora y escritora, que pese a la oposición de su familia paterna se casó con el poeta  el 2 de marzo de 1916 en la iglesia católica de St. Stephen,  Nueva York.

Juan Ramón y Zenobia se instalaron en Puerto Rico, donde debido a condiciones de salud permanecieron sus últimos años. De acuerdo con información de la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez, octubre de 1956 fue un mes clave para la vida del autor, ya que trajo para él dicha y desgracias. El día 25 recibió la noticia de que le fue concedido el Premio Nobel de Literatura por el conjunto de su obra, sin embargo, tres días después murió su esposa en una clínica del barrio de Santurce.

El autor murió el 28 de mayo de 1958, en la misma clínica en la que falleció su esposa. Después de su muerte, el 6 de junio del mismo año se cumplió su último deseo, los cuerpos de Zenobia y Juan Ramón fueron trasladados a España, para terminar finalmente en el Cementerio de Jesús, del municipio de Moguer dentro de la Comunidad autónoma de Andalucía.

El poeta español dejó para la literatura publicaciones como Diario de un poeta recién casado y la conocida obra Platero y Yo, narración lírica que cuenta la vida y muerte del burro Platero, descrito casi totalmente en el primer párrafo:


Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro. Lo dejo suelto y se va al prado y acaricia tibiamente, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: ¿Platero?, y viene a mí con un trotecillo alegre, que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal...

Algunos de sus poemas son Anda el agua de alborada y El viaje definitivo, este último fue escrito en su soledad y desolación tras la muerte de Zenobia. El museo del Escritor comparte con ustedes el poema completo, con el que culmina la Resistencia al Olvido de Juan Ramón Jiménez.

Imagen Fundación Zenobia-JRJ

EL VIAJE DEFINITIVO

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;

y se quedará mi huerto, con su verde árbol,

y con su pozo blanco.

Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;

y tocarán, como esta tarde están tocando,

las campanas del campanario.

  Se morirán aquellos que me amaron;

y el pueblo se hará nuevo cada año;

y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,

mi espíritu errará, nostálgico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol

verde, sin pozo blanco,

sin cielo azul y plácido…

Y se quedarán los pájaros cantando.

Imagen: Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez